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Melanoma

Definición

Es el tipo de cáncer cutáneo más peligroso y afecta las células que producen el pigmento melanina de la piel, responsable del color de la piel y del cabello. Un melanoma también puede comprometer la parte coloreada del ojo. (Ver también cáncer de piel y melanoma del ojo).

Nombres alternativos

Cáncer de piel

Causas, incidencia y factores de riesgo

Existen cuatro tipos principales de melanoma:

  • Melanoma de extensión superficial: es el tipo más común. Generalmente es plano e irregular en forma y color, con sombras variables de negro y café. Puede ocurrir a cualquier edad y en cualquier parte del cuerpo y es más común en las personas de raza blanca.
  • Melanoma nodular: generalmente empieza como un área elevada de color azul-negro oscuro o rojo-azulado, aunque algunos no tienen color.
  • Lentigo maligno: generalmente aparece en las personas de edad avanzada. Ocurre más comúnmente en la piel dañada por el sol en la cara, el cuello y los brazos. Las áreas de piel anormal generalmente son grandes, planas y de color bronceado con manchas cafés entremezcladas.
  • Melanoma lentiginoso acral: es la forma menos común de melanoma. Generalmente ocurre en las palmas de las manos, las plantas de los pies o por debajo de las uñas y es más común en las personas de raza negra.

El melanoma puede diseminarse con mucha rapidez y es la forma más mortal de cáncer de piel. Aunque es menos común que otros tipos de cáncer de piel, su tasa está en constante aumento y es la causa principal de muerte por enfermedades de la piel.

En los Estados Unidos, 1 de cada 85 personas presentará melanoma en algún momento de su vida. Los riesgos de desarrollar un melanoma aumentan con la edad, aunque frecuentemente afecta a jóvenes, por lo demás sanos. El melanoma es la causa número uno de muerte por cáncer en mujeres entre los 25 y los 30 años de edad.

Puede aparecer en piel sana o puede presentarse en un lunar u otra área de la piel que cambió de apariencia. Algunos lunares presentes desde el nacimiento pueden convertirse en melanomas.

El desarrollo de un melanoma tiene una relación directa con la exposición al sol, especialmente las quemaduras solares durante la niñez y es más común entre personas de piel clara, ojos azules o verdes y cabello rojo o rubio.

Los factores de riesgo son, entre otros:

  • Antecedentes familiares de melanoma
  • Cabello rojo o rubio y piel clara
  • Presencia de múltiples marcas de nacimiento
  • Desarrollo de lesiones precancerosas
  • Aparición de pecas evidentes en la parte superior de la espalda
  • Tres o más quemaduras de sol con ampollas antes de los 20 años de edad
  • Tres años o más dedicados a un empleo de verano al aire libre durante la adolescencia
  • Altos niveles de exposición a la luz solar fuerte

Síntomas

El síntoma principal de cualquier cáncer de piel es generalmente un lunar, una llaga, una masa o un tumor sobre la piel. Cualquier cambio en el aspecto de una lesión pigmentada de la piel, con el tiempo es una señal de advertencia. También debe vigilarse cualquier sangrado de un tumor cutáneo.

El sistema ABCD puede ayudar a la persona a recordar las características que pueden ser síntomas de un melanoma:

  • Asimetría: una mitad del área anormal es diferente de la otra mitad.
  • Bordes: la lesión o el tumor tiene bordes irregulares.
  • Color: el color cambia de un área a otra, con tonos bronce, café o negro (algunas veces blanco, rojo o azul). Una mezcla de colores puede aparecer dentro de una misma lesión.
  • Diámetro: la mancha problemática generalmente (pero no siempre) es mayor de 6mm de diámetro, aproximadamente el tamaño de un borrador de lápiz.

La clave para el tratamiento del melanoma es el reconocimiento temprano de los síntomas. Se deben realizar autoexámenes exhaustivos regularmente, ya que la persona podría no notar una pequeña mancha preocupante si no observa con detenimiento.

Signos y exámenes

Se debe acudir al médico lo más pronto posible si una persona nota cualquier marca sospechosa sobre la piel.

La American Cancer Society recomienda hacerse examinar la piel por parte de un profesional cada año para las personas mayores de 40 años y cada 3 años para las personas de 20-40 años. También recomienda autoexaminarse mensualmente.

El médico puede sospechar de un melanoma basado en la apariencia del tumor, llaga o masa y se puede llevar a cabo una biopsia para confirmar el diagnóstico. La biopsia puede involucrar la extirpación de todo el tumor o de una pequeña área de éste.

Tratamiento

Generalmente, es necesaria la extirpación quirúrgica de las células cancerosas y de una porción de piel normal circundante. Es posible que se deba hacer un procedimiento denominado biopsia quirúrgica de ganglios linfáticos para verificar si el cáncer se ha diseminado a ganglios linfáticos aledaños; si esto ha sucedido, es probable que dichos ganglios también deban ser extirpados. Igualmente, puede ser necesario colocar un injerto de piel después de la cirugía en caso de resultar afectada un área considerable de piel.

Sólo los melanomas más pequeños y superficiales se pueden curar por medio de la cirugía únicamente, por esto es importante hacer un diagnóstico oportuno. Además de la cirugía, son recomendables la radioterapia, la quimioterapia o la inmunoterapia (el uso de medicamentos que estimulan el sistema inmunitario, como el interferón).

Si el cáncer de piel está a más de 4 mm de profundidad o si los ganglios linfáticos tienen cáncer, existe un alto riesgo de que dicho cáncer se disemine a otros tejidos y órganos. El tratamiento con interferón después de la cirugía puede ser de gran ayuda para estos pacientes. Los estudios han demostrado que el interferón mejora las probabilidades de cura en aproximadamente 10%.

Sin embargo, el interferón tiene muchos efectos secundarios y algunas veces es difícil de tolerar. Los pacientes con melanomas de alto riesgo deben considerar la posibilidad de participar en estudios clínicos, que son estudios de investigación sobre nuevos medicamentos u otros tratamientos.

Para los pacientes cuyo melanoma se ha diseminado más allá de la piel y de los ganglios linfáticos hacia otros órganos, el tratamiento es más difícil. En este punto, el melanoma generalmente no tiene cura y el tratamiento está dirigido usualmente a disminuir el tamaño del tumor y a mejorar los síntomas. Se puede ensayar la aplicación de quimioterapia y el uso de interferón o interleucina. Estos pacientes también deben considerar la posibilidad de participar en estudios clínicos.

Grupos de apoyo

Para recursos adicionales, ver grupos de apoyo de cáncer.

Expectativas (pronóstico)

El éxito del tratamiento depende de muchos factores, tales como el estado general de salud del paciente y de si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otros órganos.

Si se detecta en etapa temprana, el melanoma se puede curar. Los riesgos de que el cáncer reaparezca aumentan con la profundidad del tumor: los tumores más profundos tienen una mayor probabilidad de reaparecer. Asimismo, si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos, existe una mayor probabilidad de que el melanoma vuelva a aparecer.

El índice de cura de los melanomas que se han diseminado a otros tejidos y órganos es bajo. El melanoma que se ha diseminado puede llevar a la muerte.

Complicaciones

Las complicaciones de un melanoma incluyen las siguientes:

  • Diseminación a otros órganos
  • Daño al tejido profundo
  • Efectos secundarios del tratamiento
    • Náuseas
    • Pérdida del cabello
    • Fatiga
    • Dolor

La muerte se puede presentar en las etapas avanzadas de un melanoma que se ha diseminado.

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe buscar asistencia médica si se observa cualquier síntoma de melanoma, particularmente los siguientes:

  • Si cualquier tumor de piel ya existente presenta cambios en color, tamaño o textura.
  • Si una lesión existente presenta dolor, hinchazón, sangrado o picazón.

Prevención

Se recomienda protegerse regularmente de los dañinos rayos ultravioleta provenientes de la luz solar. Esto incluye lo siguiente:

  • Aplicarse diariamente un protector solar con FPS 15 o mayor (también durante los meses de invierno)
  • Utilizar ropa protectora, como sombreros y gafas para el sol
  • Abstenerse de acostarse intencionalmente bajo el sol o de usar dispositivos bronceadores
  • Minimizar la exposición al sol
    • especialmente durante el verano
    • particularmente entre las 10:00 a.m. y las 2:00 p.m.

Actualizado: 10/30/2006
Versión en inglés revisada por: William Matsui, MD, Assistant Professor of Oncology, Division of Hematologic Malignancies, The Sidney Kimmel Comprehensive Cancer Center at Johns Hopkins, Baltimore, MD. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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