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Dolor de rodilla

Nombres alternativos

Dolor en las rodillas

Causas comunes

El dolor de rodilla generalmente resulta del uso excesivo de la misma, falta de estado para practicar la actividad física, no hacer calentamiento ni volver a la calma (enfriamiento) o realizar estiramiento inadecuado. Las causas simples de dolor de rodilla a menudo se resuelven espontáneamente con cuidados personales. Por otro lado, tener sobrepeso puede poner a la persona en mayor riesgo de problemas de rodilla.

El dolor de rodilla puede ser causado por:

  • Artritis: incluyendo artritis reumatoidea, osteoartritis y gota u otros trastornos del tejido conectivo, como lupus.
  • Bursitis: inflamación a causa de presión repetitiva sobre la rodilla (como arrodillarse por períodos prolongados, uso excesivo o lesión).
  • Tendinitis: un dolor en la parte frontal de la rodilla que empeora al subir y bajar escalas o cuestas y se presenta en atletas, esquiadores y ciclistas.
  • Quiste de Baker: una hinchazón llena de líquido localizada detrás de la rodilla que puede acompañar a una inflamación por otras causas, como artritis. Si el quiste se rompe, la persona puede sentir dolor en la parte posterior de la rodilla, el cual se irradia hasta la pantorrilla.
  • Desgarro del cartílago (una ruptura de meniscos) que puede ocasionar dolor en la parte interior o exterior de la articulación de la rodilla.
  • Ruptura de ligamentos (ruptura del LCA) que puede causar dolor e inestabilidad de la rodilla.
  • Distensión muscular o esguinces: lesiones menores en los ligamentos causados por torceduras súbitas o no naturales.
  • Dislocación de la rótula.
  • Infección en la articulación.
  • Lesiones de rodilla que pueden causar sangrado dentro de la misma, lo cual empeora el dolor.
  • Trastornos de cadera: pueden causar dolor que se siente en la rodilla. Entre los ejemplos se puede mencionar un suministro sanguíneo deficiente a la parte superior del fémur y el síndrome de la banda iliotibial (lesión de la banda gruesa que va desde la cadera hacia la parte exterior de la rodilla).

Las afecciones menos comunes que pueden conducir a dolor de rodilla son, entre otras, las siguientes:

Cuidados en el hogar

Muchas causas de dolor de rodilla, especialmente aquellas relacionadas con su uso excesivo o actividad excesiva, responden bien a los cuidados personales:

  • Descansar y evitar actividades que empeoren el dolor, especialmente actividades que impliquen soporte de peso.
  • Aplicar hielo, primero cada hora durante 15 minutos y después del primer día, aplicar al menos 4 veces por día.
  • Mantener la rodilla elevada en lo posible para reducir la hinchazón.
  • Comprimir ligeramente la rodilla llevando puestos vendajes ACE o mangas elásticas, las cuales se pueden comprar en la mayoría de farmacias. Esto puede reducir la hinchazón y brindar apoyo.
  • Tomar paracetamol para el dolor o ibuprofeno para el dolor y la inflamación.
  • Dormir con una almohada por debajo o entre las rodillas.

Se debe llamar al médico si

Se debe buscar asistencia médica si:

  • La persona no puede soportar peso en la rodilla.
  • Se presenta fiebre, enrojecimiento o calor alrededor de la rodilla o inflamación significativa.
  • Se presenta un dolor intenso incluso cuando no está soportando peso.
  • La rodilla se dobla, produce un chasquido o se bloquea.
  • La rodilla aparece deforme o desfigurada.
  • El dolor es persistente después de tres días de tratamiento en el hogar.
  • Se presenta dolor, inflamación, entumecimiento, hormigueo o coloración azulosa en la pantorrilla debajo de la rodilla adolorida.

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico lleva a cabo un examen físico, prestando especial atención a las rodillas, caderas, piernas y otras articulaciones.

Para ayudar a diagnosticar la causa del problema, el médico hará preguntas de la historia clínica tales como:

  • ¿Cuándo comenzó el dolor en la rodilla?
  • ¿Ha tenido dolor de rodilla antes? ¿Cuál fue la causa?
  • ¿Cuánto ha durado este episodio de dolor de rodilla?
  • ¿Es un dolor continuo o intermitente?
  • ¿Están afectadas ambas rodillas?
  • ¿Siente dolor en toda la rodilla o en un lugar específico como en la rótula, el borde externo o interno de la rodilla, debajo de la rodilla?
  • ¿Se diría que es un dolor intenso?
  • ¿Se siente como una contusión?
  • ¿Se puede poner de pie? ¿Puede caminar?
  • ¿Ha tenido alguna lesión o accidente que involucre la rodilla?
  • ¿Ha abusado de la pierna? Describa sus actividades usuales y el ejercicio de rutina
  • ¿Qué tratamiento en el hogar ha intentado? ¿Ha ayudado?
  • ¿Presenta otros síntomas como dolor de cadera, dolor que baja por la pierna o en la pantorilla, inflamación de la rodilla, fiebre, inflamación en la pantorrilla?

Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son:

  • Extracción y análisis de líquido de la rodilla
  • Radiografía de la rodilla
  • IRM de la rodilla si se sospecha ruptura de menisco o ligamentos

El médico puede prescribir medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) que son más potentes que los que se encuentran disponibles sin receta médica, pero si esto no ayuda, el médico puede inyectar un esteroide para reducir el dolor y la inflamación.

Es posible que sea necesaria la remisión del paciente al fisioterapeuta para aprender a realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, y al podiatra para adaptar calzado ortopédico. Esto ayuda a prevenir problemas repetitivos.

En algunos casos, se requiere cirugía. Por ejemplo, si la artritis es grave, se puede recomendar un reemplazo de la articulación. La distensión de ligamentos menores se cura con cuidados caseros y los ligamentos rotos se pueden recuperar con el uso de un dispositivo ortopédico para la rodilla. Sin embargo, a menudo se necesita una artroscopia de rodilla en los casos de rupturas o desgarros significativos, así como de ruptura de menisco.

La recuperación de los problemas de ligamentos y meniscos es lenta y es probable que se requiera el uso de muletas y fisioterapia prolongada.

Prevención

  • Incrementar el nivel de actividad lentamente con el tiempo. Por ejemplo, al reiniciar los ejercicios, se recomienda caminar en lugar de correr.
  • Hacer siempre calentamiento antes del ejercicio y refrescarse después de éste, al igual que estirar los cuádriceps y los tendones isquiotibiales o de la corva.
  • Reemplazar los zapatos deportivos con frecuencia. Se recomienda buscar asesoría acerca del calzado apropiado para la forma y mecánica del pie. Por ejemplo, si la persona hace pronación (ponen el pie en tierra apoyándose sobre la parte exterior del talón y giran el pie hacia adentro), debe buscar un dispositivo anti-pronación al comprar los tenis para deportes.

Referencias

Labropoulos N, Shifrin DA, Paxinos O. New insights into the development of popliteal cysts. Br J Surg. 2004; 91(10): 1313-1318.

Fithian DC. Fate of the anterior cruciate ligament-injured knee. Orthop Clin North Am. 2002; 33(4): 621-636, v.


Actualizado: 10/20/2005
Versión en inglés revisada por: Kevin B. Freedman, MD, MSCE. Sports Medicine, Orthopaedic Specialists, Bryn Mawr, PA. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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