|
|
|
|
||
Tanto los padres como los niños necesitan amortiguadores de la tensión causada por los cambios. El mejor amortiguador es hablar con alguien capaz de entender que es lo que se está experimentando. Los niños necesitan más. Ellos quieren consistencia, seguridad y previsión en su ambiente. Ellos quieren estar con adultos que entiendan su mundo. La sociedad ha desarrollado muchos rituales para reforzar los sentimientos de consistencia y seguridad. Dichos rituales pueden ayudar a las familias e individuos durante las transiciones y prepararlos para los cambios venideros. Por ejemplo:
Los rituales nos ayudan a obtener más perspectiva. Así como nuestros hijos se enfrentan con nuevos retos, nosotros necesitamos ayudarlos a comprender que es lo que tienen por delante. Lo más importante que debemos recordar es que los retos tienen su lado positivo. Al trabajar a través de esos retos con su hijo, usted desarrolla un “lenguaje” y una base de experiencia para lidiar con nuevas emociones y sucesos en la vida. Si un problema es nuevo para usted, también este ayuda a sus hijos a ver como usted consulta otras fuentes de ayuda como son los amigos, los familiares, los libros, los profesionales o grupos de solidaridad. De esta manera usted enseña habilidades necesarias en la vida y demuestra como conseguir solidaridad y solucionar los problemas. |
||
|
|