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Antes de que se desespere, piense en esto:
Es normal
que los adolescentes se sientan rebeldes o
intensifiquen situaciones más allá de lo que es
razonable para usted.
Esa es una época difícil para
sus hijos porque dejan atrás la facilidad y la seguridad
de la niñez para explorar las libertades de la
vida adulta. No siempre saben como hablarle, pero
necesitan que usted los escuche.
Los adolescentes cometen errores simplemente
porque les falta experiencia. Es como empezar un
nuevo trabajo. Usted no sabe exactamente cómo
funcionan las cosas en el nuevo lugar, el trabajo en
sí mismo le parece duro y desconocido y usted no
sabe si estará a la altura de lo que se esperaba.
Si pareciera que hay una brecha en la comunicación
con su adolescente, trate estas sugerencias:
- Dese tiempo para hablar. Establezca un momento
al día en el cual su hijo adolescente sepa que usted
está disponible.
- Trate de identificarse con la perspectiva de su hijo.
Por ejemplo, “Nada me molesta” puede significar
realmente, “Quiero tratar y hacer esto a mi manera.”“Te odio” simplemente podría significar “Estoy
enojado.” Como adulto usted tiene más responsabilidad
para hacer que la comunicación funcione.
- No lleve a cuestas las quejas cuando usted esté molesto o enojado. Cuando su hijo se atrasa para
llegar a casa, no critique a los amigos con los que
anda. Es más fácil tratar un asunto a la vez.
- No ponga reglas que no hará respetar o amenazas
que no cumplirá. Usted daña su credibilidad y
puede animar a su hijo a probar sus límites.
- Trate de no emitir juicios, estar a la defensiva, acusar o ser negativo cuando su hijo está tratando
de decirle algo o responder a una pregunta. No lo
interrumpa, ni corrija la gramática o ni haga dos
cosas al mismo tiempo. Esas son señales que usted
no está realmente interesado.
- Muestre preocupación por los sentimientos de su
hijo. Esto puede ser un camino muy largo hacia el
ganarse la confianza.
- Ponga atención a las conductas así como a las palabras.
Algunas veces las palabras suenan bien,
pero todo lo demás no parece correcto. Confíe en sus instintos. Quizás cueste un poco más hacer
que su hijo se comunique con usted.
- Trate de no decir cosas que realmente no tenía
intención de decir, aún en el acaloramiento de
una discusión. Usted no puede hacer que las palabras
se borren.
- Trate de equilibrar sus preocupaciones con fe en
su hijo. Los años que usted invirtió en su relación
no están del todo perdidos.
- Déle una copia de este folleto a su hijo. Quizás
lo ayude más a ver las cosas de las formas en
que usted las ve.
Los niños y los adolescentes:
Como hablar para que sus
padres escuchen